¿No perjudica más que beneficia la manipulación de este gráfico?

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Durante estas pasadas navidades estaba revisando la versión digital de El País y encontré en su portada un artículo titulado “Rajoy se declara dispuesto a agotar los cuatro años de legislatura” (enlace). No captó excesivamente mi atención dicho titular, ni siquiera su contenido, sino la pequeña imagen que acompañaba el recuadro de la noticia (y que, a la postre, luego curiosamente no figura en el contenido de la página correspondiente al mencionado artículo):

Gráfico original
Fuente: El País.

Me gustaría que centrásemos nuestra atención no tanto en la pose de Mariano Rajoy, como en el gráfico de barras que aparece al fondo proyectado. En un primer examen rápido, ¿qué detalles o características del mismo nos pueden saltar a la vista? En mi caso, enseguida provoca una mirada de extrañeza la altura de las diferentes barras presentes en la visualización:

  • Por lo que respecta a la parte que comprende las barras positivas de la figura, si extraemos la unidad de referencia de la primera de ellas (la correspondiente al 0.3%), ¿no debería entonces apreciarse una mayor diferencia entre las tres siguientes? El tamaño asociado a la mencionada barra diría que es incluso mayor que la diferencia existente entre la segunda y la tercera, que asciende a un total de un 0.6%.

  • Al hilo del punto anterior, teniendo en cuenta la diferencia de alturas entre las barras asociadas a los porcentajes 2.0% y 2.2% (que, a ojo, casi estaría por asegurar que miden lo mismo), ¿cómo es posible que la última de ellas, correspondiente a un porcentaje que asciende a 2.5%, posea tal elevación?

  • Las sorpresas no terminan aquí, puesto que si realizamos un examen similar para la sección que refleja las barras negativas de la visualización, las alturas de éstas tampoco presentan unas proporciones coherentes entre sí. ¿No debería acaso, por ejemplo, la longitud de la barra asociada al porcentaje -8.8% doblar a la correspondiente a la barra del porcentaje -4.0%?

  • Es más, comparando ahora ambas partes de la figura, ¿no da la impresión de que altura asociada al porcentaje 2.5% es extremadamente similar a la correspondiente al porcentaje -8.8%?

En definitiva, encuentro como un despropósito el tema asociado a las alturas escogidas para las barras de esta visualización. Me gustaría destacar aquí, antes de continuar el artículo, que este texto no es ni mucho menos una crítica motivada por ser una noticia relacionada con Mariano Rajoy o con el Partido Popular. Por desgracia, son numerosos, e independientes de la ideología, los ejemplos de manipulaciones gráficas en política. Señalo este caso en particular simplemente debido al azar de haber dado con la anterior visualización en concreto.

Ahora bien, si nos paramos a reflexionar sobre la historia que intenta transmitir la comentada figura, ¿podríamos llegar a encontrar cierta justificación en este disparate de alturas? Siendo mis dotes de contertulio político más bien nulas, encuentro que:

  • Para empezar, la enorme altura de la primera barra positiva, aquella asociada al porcentaje 0.3%, coincide precisamente con el dato correspondiente al primer año de la legislatura en la que Mariano Rajoy disfrutó de mayoría absoluta. El cambio de tendencia con respecto a los resultados del anterior gobierno queda destacado de manera contundente, enviando así un claro mensaje del buen proceder que en la gestión ha llevado a cabo el Partido Popular.

  • La última barra, en la que destaca tanto su altura como el enorme tamaño de letra escogido para representar un porcentaje que asciende a 2.5%, transmite con mayor convicción que, en la actualidad, el presente gobierno continúa realizando una excelente labor en lo que concierte al saldo exterior de España.

Sin embargo, en mi opinión, la manipulación efectuada sobre las alturas de las barras de esta visualización oculta una historia que otorgaría muchos puntos a la gestión del Partido Popular. Si replicamos en R el gráfico, siguiendo la filosofía establecida por Tufte que podemos encontrar en este excelente artículo, tenemos que:

library(ggplot2)
library(ggthemes)

year    <- 2007:2016
balance <- c(-0.096, -0.088, -0.040, -0.035, -0.028,
              0.003,  0.022,  0.016,  0.020,  0.025)
data    <- data.frame(year    = year, 
                      balance = balance)

ggplot(data    = data, 
       mapping = aes(x = year, 
                     y = balance)) + 
    theme_tufte(base_size = 14, 
                ticks     = F) +
    geom_bar(width = 0.25, 
             fill  = "gray", 
             stat  = "identity") +  
    theme(axis.title = element_blank()) +
    scale_y_continuous(breaks = seq(-0.1, 0.04, 0.02), 
                       labels = scales::percent) + 
    geom_hline(yintercept = seq(-0.08, 0.02, 0.02), 
               col        = "white", 
               lwd        = 1) +
    annotate("text",  
             x      = 2016, 
             y      = -0.09, 
             adj    = 1,  
             family = "serif",
             label  = c("Saldo exterior de España (2007-2016).\nFuente: El País."))
Gráfico alternativo
Gráfico de barras, en R, que reproduce los datos mostrados en la transparencia.

Las dos ideas que figuran en la transparencia, se mantienen con la anterior visualización. Es decir,

  • España ya no necesita endeudarse con el exterior para crecer.
  • Por primera vez desde 1961 registramos 5 años consecutivos de saldo externo positivo.

Además, en mi opinión, resulta realmente impactante hacer hincapié en una comparación de la situación dada en los años 2007 y 2008 (que corresponden a legislaturas en las que el Partido Socialista estaba en el poder) con respecto a la actualidad. Es muy contundente la historia que este último gráfico envía al respecto de la buena gestión del Partido Popular, capaz de revertir las cifras de saldo exterior que caracterizaron la época de José Luis Rodríguez Zapatero.

¿Por qué ocultar o disfrazar este hecho cuando se ha decidido incluir el período comprendido entre los años 2007 y 2011 en el gráfico? En una primera reflexión, no encuentro razón válida alguna, salvo evitar ofrecer argumentos en contra del Partido Popular por continuar “viviendo en el pasado a la hora de examinar su propia gestión”. Aún así, manipular una visualización de manera que, al final, parezca más perjudicial que beneficioso, me resulta una manera de proceder un tanto curiosa.

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