¿Cómo transcurre la migración al nuevo sitio?
Imagen generada por Leonardo.AiAprendiendo a querer los mensajes de error
Esta semana ha estado plagada de pensamientos del estilo “¿En qué momento tuve que tocar nada de la web?” y “¿Pero por qué no son más claros los mensajes de error?”. No obstante, tras unas primeras frustraciones importantes, a estas alturas tengo la impresión de que el proceso de migración está en marcha y, lo más sorprendente, hasta puede que llegue a buen puerto.
El primer muro: no poder trabajar en local
El primer escollo que encontré fue la imposibilidad de trabajar localmente con la web. Por algún críptico error, que era totalmente indescifrable para un servidor, tras instalar las extensiones adecuadas en VS Code, no había manera de compilar la web localmente para estudiar qué efecto tenían los cambios que estaba realizando.
Esto provocó que el flujo de trabajo fuera un tanto tedioso, pues cada modificación tenía que subirla a Github, esperar que estuviera la página web disponible y comprobar que las modificaciones estaban en línea con la idea que tenía en la cabeza cuando las apliqué. De esta manera, cualquier mínimo cambio iniciaba un camino a recorrer de tortuosas esperas.
Dichas esperas alcanzaban su momento álgido cuando cometía algún error y, de repente, la web desaparecía por completo, sin más indicación para guiarme que un somero “La página web que estás buscando no está disponible”. Durante esta semana he tenido muchos más errores de ese tipo de los que me gustaría confesar y hubo algún que otro momento en que la idea de abandonar el proyecto rondó por mi cabeza.
La solución: actualizar Node (y un merecido autorreproche)
Cansado de este tipo de situaciones, me animé a abordar el problema desde su raíz, intentando averiguar el motivo que me impedía compilar localmente la página web. Tras algún escarceo con documentación, foros e IA, resultó que la solución era mucho más sencilla de lo que cabía esperar (con el consiguiente mensaje de crítica dirigido a mí mismo: “Si es que tenía que haber empezado por aquí”): actualizar Node a su última versión. ¡Los quebraderos de cabeza que me ha dado una acción tan simple!
En mi defensa voy a argumentar que el ecosistema de esta plantilla ha crecido tanto que desconozco muchas de las partes que lo componen y es posible que en un futuro tenga que lidiar con situaciones similares.
Cambios estructurales: adiós al “copiar y pegar”
Por otro lado, la filosofía que rige la organización de los archivos en la página web ha cambiado. Eso conlleva que el proceso no se reduzca a un simple “Meto todas mis antiguas carpetas aquí y apañado”.
Empecé recuperando los últimos artículos que había publicado en el anterior blog (una serie de problemas matemáticos propuestos de nivel de oposición) y encontré varias sorpresas:
- Los parámetros de cada artículo difieren un tanto de los que tenía implementados originalmente. Debo hacer cambios menores en todas las cabeceras.
- Algunos de los bloques de matemáticas contenidos en estos artículos, tal y como estaban escritos originalmente, no compilan en esta nueva plantilla. Eso hizo que me llevara las manos a la cabeza en más de una ocasión. Sin embargo, confieso que una vez superado el primer ataque de pánico, tiene solución relativamente sencilla, aunque he de modificar individualmente cada bloque afectado. Esto hace que la recuperación de artículos vaya a ser un proceso que requiera una buena inversión de tiempo.
- Por si no hubiera suficiente cantidad de inconveniente, me ha dado por regenerar las imágenes de portada utilizando Leonardo.Ai, lo cual se ha convertido en un pozo sin fondo de tiempo de escritura de prompts que únicamente es capaz de detener el límite diario de tokens.
Con todo, en una semana he logrado recuperar aproximadamente una docena de artículos del blog y estoy bastante contento con el resultado.
El registro de lecturas: de portadas a tabla
He rediseñado también la parte del registro de lecturas que voy completando. En la web original inicié tal registro con un bloque que contenía las portadas de aquellos libros cuya lectura había finalizado. El principal problema residía en que la magnitud del mencionado bloque empezaba a ser considerable (no estoy muy seguro de que este hecho, en sí, sea un auténtico “problema”) y no terminaba de gustarme estéticamente la sección correspondiente.
Así pues, he decidido mover de la página de inicio dicho registro y, además, convertirlo en una tabla donde cada título incluye un enlace a Goodreads para así poder profundizar sobre el mismo. Más claro, más útil y visualmente más limpio.
De proyectos a cursos
Finalmente, he retomado el proyecto que abordaba los problemas matemáticos de oposición. En la nueva plantilla, este tipo de proyectos ha pasado a denominarse cursos. No me desagrada el cambio, pues creo que el enfoque es adecuado para el contenido de dicho proyecto.
No obstante, el proceso está resultando un tanto tedioso, pues encuentro el mismo problema con los bloques matemáticos que comenté arriba para los artículos del blog. Sin prisa, pero sin pausa, iré recuperando las diferentes secciones que componían dicho curso y hasta me estoy planteando la resolución de algunos de los problemas que en él aparecen propuestos.
Lo que viene (con realismo)
Me adentro las próximas semanas en el cierre de curso para la ESO, por lo que el tiempo que podré dedicar a la página web va a estar bastante limitado.
No obstante, en pequeños ratos perdidos continuaré recuperando contenido antiguo de la web, con esa extraña sensación en el cuerpo de “¿Cuál será la siguiente inesperada sorpresa con la que deba batallar?”.
Sea cual sea, ya tengo claro que lo primero será actualizar Node.

Infinitos Contrastes es una herramienta de aprendizaje en múltiples dimensiones. Su objetivo es posibilitar que el recorrido a través de las distintas enseñanzas se plantee de una manera activa, a partir de la transmisión de ideas o experiencias.
Mi educación e intereses condiciona evidentemente el trasfondo de esta página web, que refleja una constante batalla contra la Hidra de Lerna: cada conocimiento nuevo adquirido orgina, al menos, dos inesperadas carencias que suplir, haciendo de este infinito viaje una experiencia maravillosa.